Proyecto educativo

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Principios y Orientaciones que Sustentan Nuestro Proyecto

Considerando el desarrollo integral como vía para la participación social de los estudiantes como personas autónomas, nuestro proyecto educativo se sustenta en una determinada comprensión del ser humano, a lo que se suman algunas perspectivas, que dan forma a nuestro ejercicio técnico/metodológico en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Concepción Sistémica: Nuestro estudiante es parte de un sistema (familiar, comunitario, social entre otros) con una organización y configuración específica que orienta sus intereses, valores, actitudes, creencias, expectativas, etc. Por lo que trabajar con él, debe implicar también un trabajo con su núcleo familiar, su realidad contextual y con las posibles redes y recursos comunitarios que están a su disposición.

Modelo constructivista: El conocimiento y aprendizaje se logra como emergente de un proceso, donde el estudiante es un sujeto activo y protagonista de su propio aprendizaje. Este conocimiento, por tanto, no es una verdad revelada por el profesor, sino que un proceso en que el educador (en su rol de facilitador) y el estudiante, construyen en conjunto el conocimiento motivados por la curiosidad.

Teoría de inteligencias múltiples: Desde que se observó la no existencia de una correlación entre coeficiente intelectual medido tradicionalmente y el éxito, es que comenzamos a entender que la escuela no debe descuidar las diversas habilidades y talentos de los estudiantes, procurando entregar una formación que considere y dé importancia al desarrollo artístico, relacional, emocional, físico además de cognitivo.

 

Finalmente, adscribimos a un modelo pedagógico activo, que introduce la idea de un estudiante protagonista de su proceso educativo, sujeto de motivación que construye su aprendizaje, dirigido por un profesor que orienta y propone actividades desafiantes, acordes a los objetivos que se traza la institución.